Esto pasó. Esto significa. Esto miraría yo.
Noticias cortas del día a día del mercado, con una lectura breve para no quedarse solo con el titular.
La Ley 21.850 salió en el Diario Oficial el 17 de octubre: la exención de IVA para la primera venta de viviendas nuevas con recepción definitiva a esa fecha parte el 1 de diciembre y dura un año. El Banco Central informó que 30% de los bancos flexibilizó el crédito hipotecario en el tercer trimestre y 40% vio más demanda. Y Hacienda ingresó indicaciones que acotan el Fonavi a la primera vivienda.
Por primera vez en meses, la regla, el crédito y la demanda empujan para el mismo lado. Pero el crédito se abre para inmobiliarias y no para constructoras, y el IVA cero premia el stock: se facilita vender lo que existe, no construir lo que falta.
Si la Comisión de Hacienda (20 y 21 de octubre) deja el deducible del Fonavi en la ley o en el reglamento, qué decide el Banco Central el 27 de octubre, y si las inmobiliarias ofrecen por escrito devolver el IVA a quien firme antes del 1 de diciembre.
Kast promulgó la Ley de Reconstrucción el 9 de octubre; aún faltan Contraloría y el Diario Oficial para que corran los plazos del IVA cero (opcional, stock ya recepcionado). En la RM, TOCTOC reportó 16.561 viviendas nuevas netas ene–ago (+1,7%) y desistimientos a la baja (−19,1% deptos, −34,8% casas). En paralelo, CChC y banca debatieron el Fonavi: pie del 10% vía CMF y el diseño del deducible.
Las reglas ya salieron del Congreso y del TC; el cuello de botella ahora es operativo y de crédito. Las salas de venta dan señales, pero sin pie más bajo, IVA traspasado y oferta nueva el rebote se queda en el stock.
Si Contraloría y el Diario Oficial cierran en octubre (para que el IVA apunte a diciembre), si alguna inmobiliaria anuncia precios con IVA cero, y si las indicaciones del Fonavi (hasta el 16) corrigen el deducible mientras la CMF recalibra el capital del pie.
El Tribunal Constitucional dejó lista para promulgar la Ley de Reconstrucción, que trae un año sin IVA para viviendas nuevas ya recepcionadas (opcional para la inmobiliaria). Contraloría visó los cambios a la OGUC que permiten más departamentos por terreno, y el Fonavi de la reforma al mercado de capitales pasó su primera votación en la Cámara (11 a 2). Al mismo tiempo, el desempleo subió a 9,6%, el Imacec cayó 1,0% en agosto y el departamento nuevo promedio ya vale 3.887 UF, 6,4% más que hace un año.
Las reglas se destraban justo cuando la economía se enfría. El Estado ya puso casi todas sus fichas en la vivienda; ahora todo depende de dos actores que no se mueven por decreto: la banca, que tiene que volver a prestar (también para construir), y el comprador, que tiene que sentirse seguro para firmar 25 años de dividendo.
Si las inmobiliarias traspasan de verdad el IVA al precio final cuando parta la exención, y si el deducible del Fonavi se corrige para medirse por cartera y no crédito a crédito. Ahí se decide si estas medidas llegan al dividendo de las familias o se quedan en el balance de alguien.
La CChC presentó el informe MACh 70: la inversión en construcción crecerá 2,5%-4,5% en 2026, pero casi todo ese impulso es minería y energía (+15,5%). La vivienda privada se contrae 2,8% (-4% sin subsidio) y el empleo del sector sigue 198 mil puestos por debajo de su potencial. En paralelo, el Congreso extendió el subsidio a la tasa hipotecaria hasta 6.000 UF.
El crecimiento no es parejo: la minería está cargando en andas a una construcción donde la vivienda privada sigue en rojo, y lo que sí se mueve en vivienda se mueve porque una ley lo empujó, no porque el mercado se reactivó solo.
Si los bancos realmente están aprobando créditos en el nuevo tramo de 4.000 a 6.000 UF — ahí es donde se define si esta ley cambia algo de verdad, o solo baja el dividendo sin bajar el filtro de renta.
Arquitectura e ingeniería acelera 16,3% anual, maquinaria y equipo mayorista 12,6% y transporte de carga 13,4% — pero el empleo en construcción sigue plano (+0,1%) y el empleo inmobiliario se desplomó de 23,4% a 0,3% en solo tres meses.
El pipeline de la próxima oferta ya arrancó — en el papel. El freno no es económico, es la incertidumbre regulatoria: la exención de IVA a viviendas nuevas sigue tramitándose en el Congreso.
Arquitectura, comercio mayorista y logística — no el próximo Imacec — para saber cuándo se destraba la oferta antes que el resto del mercado.
El GORE Biobío anunció "Juntos Reactivamos Biobío": $6.000 millones en obras PMU, $3.200 millones en vivienda Minvu, $18.500 millones en 157 proyectos municipales y $5.000 millones en subsidios Sence. De los $33.000 millones totales, casi el 85% termina en fierro y cemento, no en empleo directo.
El empleo es la consecuencia, no el objetivo. Cuando una región necesita un paquete de esta magnitud para generar 3.000 puestos directos en un semestre, está confesando — sin decirlo — que la construcción regional está en la lona.
Los planes de empleo regionales se están convirtiendo en el termómetro real de la crisis de la construcción. No leas el titular del plan: sigue la plata.
